Ir al contenido
Español Galón
México MXN Galón
Correr 106km, 80km liderando sin poder comer, y ganar.

Correr 106km, 80km liderando sin poder comer, y ganar.

Raúl Butaci se puso un dorsal por primera vez esta temporada.
No para “ver qué pasa”.
Para buscar sensaciones… y abrir la puerta de lo que viene.

Había preparado esta carrera a conciencia.

Hace tres semanas fue a ver el recorrido.
Y se lo hizo entero: 106 km en dos días.

Probamos protocolo, repetir rutina, llegar con el plan claro.
En entreno, como siempre, su respuesta fue la misma:

“todo bien”.

Pero con Raúl, entrenar y competir son dos mundos distintos.

En entreno es estable.
En carrera cambia por completo.

La competición le aprieta desde días antes.
Y cuanto más importante es, más pesa.

Por eso se nos hace tan difícil “probar cosas” entrenando.
Lo real solo aparece cuando hay dorsal.

Salimos con un plan conservador: ~85 g/h.
Raúl es eficiente, mucho.
Y además tiene algo que no se entrena:

en carrera es una roca.

Su cabeza empuja donde a otros les tiembla todo.

La salida era a las 12 de la noche.
Y él no iba a competir.

Iba a por el récord.

Un récord que tenía Ben Dhiman, segundo en UTMB el año pasado.

Y desde el km 15 pasó lo que solo pasa cuando alguien está en modo “caza”:

se quedó solo.

Puso su ritmo.
Y así, solo, fue hasta meta.

Hasta el km 30 todo iba como lo habíamos planeado.

Y entonces cambió todo.

La comida dejó de entrar.
Vomitó.
Corte total.

No era la primera vez que nos pasaba con él.

Y ahí empezó la carrera de verdad: la que no se ve en Strava.

Raúl dejó pasar kilómetros.
Sin forzar el estómago.
Solo sorbos, poco a poco:

UNUSUAL FUEL y agua.

El UNUSUAL FUEL tiene una cosa muy buena cuando todo se complica:
mantiene muy bien la glucemia.
Te permite seguir teniendo “gasolina” aunque el cuerpo no quiera masticar nada.

Y con eso, Raul hizo algo que define su tipo de atleta:

se pasó 80 km en cabeza, yendo a por el récord… sin poder comer de verdad.

El récord se le fue en los últimos 15 km cuando apareció el calor, se quedó a escasos 5min.
Pero aun así, ganó, 10h41min. 106km. +5600m.

Y aquí viene la parte que más me fascina de Raúl:

con 41 años, año tras año, es más eficiente.

Más roca.
Más constante.
Más difícil de romper.

Por eso el trabajo con él no es “meterle más”.
Es entender un cuerpo que solo se revela en competición.

Con Raúl, el laboratorio es la carrera.

Y el siguiente test ya lo tenemos marcado:

Transvulcania.

Una carrera algo más corta, pero perfecta para probar un enfoque nuevo:
optimizar al máximo su oxidación de grasas y bajar la ingesta de hidratos para reducir carga digestiva.

Porque si su limitación aparece en el estómago… el sistema se adapta al estómago.
No al revés.

Esto es lo que nos separa del resto.

No un producto.
Un proceso.

Trabajo continuo por entender a cada atleta…
y construir recursos para que saque su máximo cuando el cuerpo quiere cerrar puertas.

Santamadre
A veces ganar no es correr más rápido.
Es llegar primero cuando no puedes hacer lo “normal”.
 

PD: a 300 metros de meta, Raúl se cayó.
Y ganó… por apenas 45 segundos.

Deja un comentario
Los comentarios deben ser aprobados antes de que se publiquen.